Junto con la puesta en marcha de las distintas privatizaciones, allá por los ‘90, aparecen nuevos negocios, ampliamente rentables, dirigidos por los gremios responsables.
“Los tercerizados”, denominación que reciben aquellas personas que aún trabajando para una empresa ex estatal, como los ferrocarriles, su empleador es una mutual gremial o una empresa creada para tales fines entre cuyos dueños, seguramente encontraremos a distintos gremialistas.
Esta es la base del gran conflicto que nos viene azotando desde hace años, estos trabajadores tercerizados, perciben por su trabajo menos dinero del que reciben aquellos de planta permanente y esta diferencia de sueldos es la que queda en manos de las mutuales o empresas.
Plata, siempre la plata. El archiconocido problema es simplemente un problema de plata, por eso las barras gremiales han sido capaces de matar y el Gobierno mira para otro lado cuando se busca a los responsables de la muerte de Mariano Ferreyra, ya que ha quedado demostrado que no son otros que la cabeza del gremio de los Ferroviarios: Pedraza y sus secuaces.
Lo mismo pasa en otras empresas ex estatales tales como: Luz, Gas y Aguas Argentinas.
Como dice un eslogan publicitario: “Es simple, es claro”. Tan claro que la única solución para este problema es prohibir la contratación de gente bajo este sistema y pasar a planta permanente a las miles de personas que se encuentran atrapadas en él.
El Gobierno, tan dependiente de las organizaciones gremiales, ¿será capaz de hacerlo?...

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