La historia nos cuenta que por donde pasaba el caballo de Atila no volvía a crecer el pasto. Obviamente una metáfora para contarnos lo feroz que podía llegar a ser este temerario jinete en el fragor de las batallas.
Dentro de las fuerzas Armadas Argentinas ha aparecido un personaje similar: Nilda Garré.
Después de casi cinco años (Diciembre de 2005) al frente del Ministerio de Defensa, Garré dejó un sentimiento profundo de frustración entre las filas, mucho más profundo aún si hacemos un pequeño repaso por las distintas fuerzas.
Si se hiciera un balance al respecto, la Fuerza Aérea tiene a más de la mitad de los aviones en tierra y los pilotos pierden sus certificados por no poder volar la cantidad de horas necesarias.
De 60 barcos que tenemos, sólo 16 están operativos y tienen menos de dos horas de munición para combate. Por otra parte el Ejército tiene municiones para dos horas de combate y el material con el que cuenta tiene más de 20 años.
Además de suprimir todo tipo de inversión en este rubro, ¿hizo alguna otra cosa la Ministra ? Aun así, la Presidente la premia y la nombra Ministra de Seguridad, pero ¿a título de qué? ¿Cuáles son los verdaderos planes para las fuerzas policiales?
Prepárense mis queridos policías, Atila llegará y la institución seguramente no quedará inmune. Esperemos que después de su gestión la poli sirva aunque sea para dirigir el tránsito ya que desarmados, al igual que las otras fuerzas, mucho no podrán hacer.
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